viernes, 9 de agosto de 2019

"LA MUJER MUERTA", NORTE DE MARRUECOS 27 ABRIL 2019.

En Benzú, al oeste de Ceuta, se levanta una imponente montaña, a la que los árabes llaman “Yebel Musa”, y los ceutíes “La Mujer Muerta”, un apodo quizá demasiado incisivo, como ocurre con los nombres populares, porque si entornas los ojos y la contemplas, más bien parece dormida. Y si además de mirarla fijamente, la escuchas, podrás notar que respira con un sonido metálico (fonolítico) provocado por sus piedras calizas sueltas.  Los senderistas que han subido a su cumbre, reconocen que no han escuchado jamás algo así en ningún otro sitio. Quizá la mujer de Atlas también habla en sueños, o quizá, ese sonido sea una canción de cuna que proviene de un mundo mitológico desterrado por otro lógico. Escribía el Barón Davillier sobre este enclave, cómo en las noches de luna llena podía contemplarse la presencia de formas fantásticas proyectándose en la lejanía como gigantes de otros tiempos.
Su nombre árabe está asociado al de dos caudillos musulmanes que iniciaron la conquista de la Península Ibérica en el 711: Musa Ibn Nusayr (walí de Ifriqiya el Magrib) y Tarik Ibn Malluk. El bereber Tarik y sus tropas fueron los primeros en desembarcar en la Península, mientras que Musa, gobernador del Magreb, quedó inicialmente en el lado africano del Estrecho. De ahí, que las famosas Columnas de Hércules, señaladas en la antigüedad clásica como Abyla (Ceuta o Monte Hacho) y Calpe, pasaran a llamarse por la comunidad musulmana Yebel Musa (Mujer Muerta) y Yebel Tarik (Gibraltar). (Noemí Vallecillos en turismoceuta.com)

El viernes 26 de Abril, en cuanto nos pudimos escapar, pusimos rumbo a Ceuta. Por delante, un prometedor fin de semana con la excusa de La Mujer Muerta y las ganas de volver a vernos.
Borja, nuestro anfitrión, nos había preparado la visita el mismo viernes por la tarde del Museo de Regulares y del Museo de la Legión, así que cogimos con tiempo el ferry de Balearia en Algeciras y, a pesar del retraso, llegamos a tiempo.
Camino de Ceuta, al fondo nuestro objetivos (bueno uno de ello)
Encuentro con Borja

Dejamos las mochilas en su casa y nos fuimos pitando al Museo de Regulares, francamente interesante. Pilar, encantadora cabo de Regulares, nos enseñó en tiempo récord el acuartelamiento y el museo y después nos escoltó a coger un taxi Dacia Logan que nos llevaría al Museo de La Legión. Costaba seguirle el ritmo por todas las instalaciones.“Adiós, máquinas”, nos despidió. 
Quique, Emilio, Borja, Tomás, Pedro y Antonio. Salón de oficiales nativos de Regulares.
El Cabo Mayor Casado nos esperaba en el Museo de La Legión, también muy recomendable (el museo y el Cabo Mayor). No lo pudimos ver entero porque teníamos reservada la cena y tuvimos que salir pitando.
Durante la visita al cuartel de Regulares


Nuestro agradecimiento a estos dos profesionales, que con su buen hacer, ponen en valor las visitas de dos museos entrañables, interesantes, y muy recomendables.
Entrada museo de la Legion
Desde el Restaurante El Oasis
La cena la hicimos en El Oasis, un clásico de cocina árabe en Ceuta con unas magníficas vistas al estrecho y a la península. Borja había encargado unas pastelas, cuscús de pollo y de verduras, arroz picante, pinchitos, etc. Alguna cerveza y algo de vino cayó también. Lo rematamos con un te moruno y la estupenda repostería árabe.   Nos tomamos una copa en casa de Borja preparando la excursión del día siguiente, y a dormir que había que madrugar.
El sábado 27 nos levantamos temprano, desayunamos bien, y nos fuimos para la frontera. Afortunadamente no había prácticamente cola y pudimos pasar a Marruecos con relativa rapidez. Tomás se llevó una reprimenda del guardia marroquí y le hizo borrar los vídeos que había grabado de la frontera. Como todo el mundo sabe, la frontera peatonal de Ceuta con Marruecos es secreto de estado y justifica plenamente el tirón de orejas.
Negociamos un taxi que nos llevara hasta la playa de Benzú. Varios intermediarios participaron en el trato y por fin salimos por una carretera preciosa y recién hecha que nos dejó, en menos de media hora a pie de la montaña y con la promesa de estar esperándonos a las 17 horas para volver a Ceuta. Sobre las 09 de la mañana, las 08 en Marruecos, empezamos la ascensión. Arriba no había visibilidad ninguna y hacía bastante viento, pero confiábamos en que el día se fuera abriendo y poder disfrutar de las vistas desde la cima. Lamentablemente, se mantuvo la niebla arriba durante toda la jornada. 
Benzu
Antonio hizo gala, durante todo el fin de semana, de un sentido de la orientación prodigioso, con niebla…, y sin ella. Convertido por derecho propio en el guía más fiable del mundo, terminamos acertando siempre siguiendo el camino contrario al que sugería. Grandes dotes de explorador que confiemos no hereden sus descendientes ni sea contagioso.
Primeros pasos



Atrás dejamos las chozas improvisadas de los subsaharianos que esperan su oportunidad para llegar a Europa y que lamentablemente son presa fácil de las mafias que terminarán traficando con ellos.


3,20 kilómetros más tarde, ya a 529 metros de altura, salimos de la escorrentía por donde habíamos estado subiendo para dirigirnos a la cima. Nos resguardamos del viento en una pared y paramos a picar algo y beber. Hacía bastante frío y el viento seguía siendo fuerte.

A las 11,30 hicimos cima tras superar un trepadero muy castigado por el viento, que se llevó unas perdices que levantamos y que hacía que los pocos árboles que vimos crecieran pegados al suelo. En dos horas y veinte de subida habíamos andado 4,50 kilómetros hasta la cumbre. Llegamos bastante antes de lo previsto, así que nos quedamos un buen rato disfrutando de los alrededores y de la bota de vino de Emilio a pesar de la nula visibilidad que había. Nos hicimos las fotos de rigor, incluyendo lo que debían ser las ruinas de una antigua ermita española de los tiempos del Protectorado.

Cima
La vuelta la hicimos rodeando todo el macizo para alargar la excursión y poder visitar lo más posible de la zona. Conforme fuimos bajando, el día se fue abriendo y terminamos disfrutando de una magnífica mañana, aunque la cima continuó tapada.
Islote de Perejil

Pasamos por una granja de cabras donde afortunadamente no nos hicieron caso los perros y continuamos hacia el norte. Todavía conservábamos bastante cota y recorrimos, ya hacia el sur, paralelos al mar, todo el acantilado. Dejamos a nuestra izquierda el islote de Perejil, que se hizo famoso años atrás cuando lo ocuparon militares marroquíes, y entre subidas y bajadas, sobre las 15 horas llegamos a la playa para almorzar.
Una pena que estuviese cerrado el único chiringuito que vimos, porque no nos hubiera importado nada habernos tomado un par de cervezas. Curiosas ruinas las de una antigua ballenera a pie de playa, donde un instructor daba clases de buceo a dos mozas enfundadas en sus neoprenos.

Playa de Benzu
Nos sentamos en las afueras del pueblo, y nos comimos con hambre unos filetes empanados, chorizo, jamón, caña de lomo, fuet, queso de cabra, Cabrales y unas galletas de chocolate, todo regado con la bota de Emilio, que no tenía fin.
Ballenera y playa de Benzu
Volvimos en taxi hasta la frontera, donde nos hicieron esperar bastante, sobre todo uno de los dos guardias que controlaban los pasaportes.
A las 16,45 cruzamos finalmente la frontera y nos fuimos a comentar el día al chiringuito que está junto a la casa de Borja, el Ribera Beach, casi ná. Nos tomamos una copa allí viendo las evoluciones de un híbrido entre Torrente y Esteso que trataba de ligar con unas maduritas que no le hacían ningún caso.
Esa noche invitábamos a nuestro anfitrión a cenar en El Muelle. Nos dimos un homenaje como si acabásemos de bajar del Everest y después Borja nos invitó a una copa en un garito muy agradable en el centro de Ceuta.
Y el domingo 28, nuestro último día, nos levantamos también temprano para hacer turismo. Empezamos por una visita a la Puerta Califal, descubierta hace relativamente poco tiempo, y que tuvimos que interrumpir para ir al Hacho a ver el cañonazo que todos los días se dispara a las 12 del mediodía.
La Puerta Califal de Ceuta data del siglo X. Constituía la puerta de acceso a la medina de la ciudad en la época islámica y formaba parte del sistema defensivo de la misma junto con la gran muralla omeya, que fue iniciada por Abderramán III, que conquista Ceuta en el 931, y concluida por Alhaken II.
En 1415 Ceuta es ocupada por los portugueses que comprenden que la muralla omeya es demasiado estrecha para defenderse de la artillería enemiga. Por ello, sobre ella construyen entre 1541 y 1549 la actual Muralla Real portuguesa, mucho más ancha, haciendo que la omeya y la Puerta Califal quedasen "empotradas" en el grosor de la misma.

Puerta Califal de Ceuta


El 28 de Junio de 2002 y de forma casi accidental, en el transcurso de una visita realizada a la zona con ocasión de las "I Jornadas de estudio sobre fortificaciones" se produce el hallazgo de la Puerta Califal. Esta, de unos cuatro metros de anchura, cuenta con un arco de herradura enmarcado en un alfil y doble recodo, conservándose elementos de pintura y revestimientos que denotan la riqueza e importancia de la misma en la época califal.
El conjunto está conformado por tres puertas, tres bóvedas, dos torres y lienzos de muralla. En su subsuelo se han hallado restos romanos como un horno para la cocción de ánforas y varios despiezaderos de pescado que pertenecerían a la antigua fábrica de salazones de pescado que tuvo la ciudad en esta zona en los siglos I y II.
El 24-4-16 se inauguraba el museo de la Puerta Califal, abriéndose así su visita al público. Dichas visitas, que son gratuitas, se realizan en grupos de unas 20 personas, con guía oficial y previa inscripción en la Oficina de Turismo de Ceuta. La visita se inicia en la puerta existente junto al Puente del Cristo, recorriéndose la cubierta de las Murallas Reales, lo que permiten disfrutar de unas incomparables vistas del conjunto monumental y de su foso, hasta llegar a la entrada al Museo de la Puerta Califal. Una vez ya en el interior de la muralla se desciende por una escalera que conduce a la Puerta Califal.(conoceceuta.com)

El cañonazo merece un comentario aparte. Gracias a la gentileza del acuartelamiento de El Hacho, nos enseñaron todas sus instalaciones. Situado en la cima del monte Hacho, tiene unas vistas sobre Ceuta y la Península impresionantes. Visitamos el patio de Agustina de Aragón, el impresionante aljibe de la fortificación y la cárcel, donde dejamos un rato encerrado a Tomás, que se temió lo peor. La cárcel, perfectamente conservada, da perfecta idea de la dureza de las condiciones de la época.
Habíamos comisionado a Antonio para que tirase él el cañonazo de las 12. Estaba realmente ilusionado y también nervioso. Lo pertrecharon con todos los avíos de artillero y le explicaron varias veces cómo debía hacerlo y cuándo. Sin embargo, cuando llegó el momento, Antonio, de gatillo fácil, se adelantó. Y quedará ya para siempre como el “artillero precoz”. Ese día, el mediodía llegó un poco antes de lo establecido.

 De origen muy antiguo, romano o bizantino, la fortaleza del Hacho que comenzó como una torre de vigilancia ha sufrido múltiples transformaciones a lo largo de la historia. Construida por los romanos y mejorada por los visigodos, en el 709 es recibida intacta por los árabes de Muza permaneciendo en su poder hasta 1415, en que semiderruida e inservible pasó a manos portuguesas y así la recibieron los españoles que la mantuvieron en parecido abandono hasta 1771. Pero el imponente aspecto que podemos contemplar hoy en día, data del proyecto de 1773 diseñado por el arquitecto Juan Cavallero. Situada a 190 metros de altura y unos 800 del casco urbano de la ciudad de Ceuta, esta emblemática fortificación se compone de un amplio recito de planta hexagonal irregular con una superficie aproximada de 100.000 m2 y circundada por una imponente muralla de casi dos kilómetros de longitud de entre 8 y 22 metros de altura que cuenta con 41 torres (40 en el proyecto inicial) y con unos imponentes baluartes en cinco de sus vértices.
Los planos originales se encuentran depositados en el Servicio Histórico Militar y están firmados en Ceuta el 31 de julio y 8 de diciembre del año 1773. En ellos se da cuenta con gran detalle de las obras realizadas, así como de las construcciones antiguas preexistentes en el lugar.
El interior del recinto amurallado albergaba la torre Vigía (desde la que se daban las señales de alarma), un cuartel con capacidad para 300 hombres, un polvorín para doscientos quintales de pólvora (9.200 kg) y diversas instalaciones para dar cobijo a los víveres, y pertrechos necesarios para la vida y funcionamiento de la guarnición.
La Ley de Prisiones de 1849 disponía que los castigados a cadena perpetua cumplieran su condena en la ciudad de Ceuta y otros presidios africanos menores. Todo esto cambia cuando en el año 1870 se crea el Penal del Hacho, concentrando en él a los incomunicados, los incorregibles y a los más peligrosos de aquellos que cumplían su condena en Ceuta y los presidios africanos, más los que trajeron de la península, convirtiéndose en el penal más duro y con peor fama de todo el sistema penitenciario español de la época.
Los presos estaban divididos en tres categorías: Políticos (de ultramar, principalmente cubanos y convictos de la península), Incorregibles y Forzados (destinados a trabajos de fortificación) y Militares (condenados por delitos militares). A finales del siglo XIX la población reclusa era de 754 presos que se encontraban alojados en cinco masificadas naves, cuya capacidad real era de 300.
Como Presidio pasa por diferentes vicisitudes, hasta que en 1910 se suprime el Penal de Ceuta siendo sus presos distribuidos por los diversos penales de la península. Hasta este momento la Fortaleza había funcionado en su doble cometido penal y militar. A partir de ese momento y hasta nuestros días vuelve a su cometido castrense original, que a su vez trae nuevos y vertiginosos cambios e innovaciones. Sin embargo, aún permanecerá como Prisión Militar para Oficiales, Suboficiales y Tropa hasta que en 1979 son trasladados a Cádiz sus últimos “huéspedes” y en 1981 se suprime la Dirección y Administración de la Prisión Militar del Hacho. (Extracto de El Faro de Ceuta, 24.03.2013).

Un año después de que Agustina residiese en Ceuta, recibe la petición del Capitán General Antonio Ros de Olano para que le ayude a sofocar la rebelión que se estaba produciendo en la ciudad. Agustina se pone su viejo uniforme y sube al Hacho, entra en el recinto y después de una larga entrevista, los rebeldes deponen su actitud.
En recuerdo de este suceso, existe un mosaico de azulejos en el patio llamado Agustina de Aragón situado en el edificio principal de la fortaleza, antiguo pabellón de oficiales del cuartel que mandó construir Carlos III. (Extracto de El Faro de Ceuta 27.11.2011).

Comimos en el Ribera Beach unos fantásticos pescados a la plancha, muy bien presentados con calabaza y patatas a lo pobre, y dimos por clausurado el fin de semana, así que cogimos el ferry de vuelta y nos fuimos a votar a Sevilla, que era día de elecciones.
Desde aquí mi agradecimiento en general a todo el grupo y en particular a nuestro anfitrión, que se lo curró para que tuviésemos un difícilmente mejorable fin de semana. Ojalá que pronto nos veamos en otra cima.
Pedro.
Servidor

domingo, 30 de junio de 2019

CAMI DE CAVALLS JUN-2019


Dia 0 Llegada a Mahon
Cogimos en Sevilla el vuelo de las 17:45 Antonio vino con su hija y a Salva y a mi nos trajo Ana.
En Madrid teníamos la conexión con mucho tiempo, Salvador aprovecho para ir a ver a su hermana al hospital y nosotros nos quedamos tomando unas cervezas y viendo alguna tienda, cuando llego Salvador cenamos en el burguer King después de ver los precios y la calidad de los otros establecimientos.

Llegamos puntuales a Menorca sobre las 00:15 ya teníamos avisado de que llegábamos tarde al hostal Jume, directos a acostarnos.

Día 1 Mahon- Fornells (49kms +932m 4h45-5h42) Nos citamos con la organizacion a las 10 después de un buen desayuno donde probamos la riquísima sobrasada que nos acompañara en nuestras comidas todos los días y de todas las formas. 






















Llegamos un rato antes y aprovechamos para comprar en el supermercado cercano plátanos y agua, nos atendió estupendamente Sergi que nos explica las etapas, las variantes para nosotros directamente en el plano para evitar algunas zonas poco ciclables las cuales van perfectamente cargadas en el track que nos suministran por días, nos entrega el equipo, bicis, herramientas y cascos ....foto y empezamos!!

Atravesamos el centro de Mahon y bajamos al puerto que bordeamos dirección Sa Mesquida por la carretera un tramo facil con viento a favor, primera parada en pueblo pesquero para foto después iniciamos el sendero por la costa en continuo sube y baja pero ciclable, antes de llegar a la albufera des Grau nos desviamos al bonito pueblo y no tomamos ma primera cerveza en ruta, desde allí pasamos por la albufera entre pinares para llegar después de varias calas al faro de Favaritx donde nos desviamos para verlo. 

Desde aqui hasta la urbanización de arenal den Castell no tendremos avituallamiento y llegaremos sedientos, reponemos en el unico supermercado abierto y continuamos por un roquedal de litoral donde yo voy al suelo por primera vez pero sin consecuencias mas que un moraton en la mano después zonas variadas con caminos anchos y boscosos para finalizar en la bahía de Fornells donde tenemos nuestro fin de etapa en Ses Salines de Fornells sobre las 16:00, llegada al hostal muy amables y agradable el sitio, dejamos las cosas y nos duchamos después de unas cervezas nos fuimos a la playa de Fornells para pegarnos el primer baño, Salvador y yo mientras Antonio nos esperaba en un bar de la playa, aquí decidimos que al día siguiente no cogeríamos la desviación que nos marcaron y haríamos este tramo por la playa la única vez q nos salimos de track facilitado. 




Cenamos muy temprano justo al lado del hostal en un sitio recomendado por Sergi en Canna Amarga un sitio de carnes a la brasa muy recomendable con camarero de Olvera, estupendo estaba el canelon de aguacate y ensaladilla , el chuleton muy bueno y no tanto el solomillo de ternera, antes de acostarnos nos dimos una vuelta Antonio y yo por Fornells q estaba a 10 min andando por un paseo junto a la bahia, restaurantes cerrando y todo muy tranquilo.
















Dia 2 Fornells - Cuidadela (58kms+1300m 5h27-6h58)
Nos levantamos temprano, amanece muy pronto y a las 7 estamos despiertos, buen desayuno en hotel y salimos sobre las 9, hoy nos espera la etapa mas dura de todas, en el track que nos facilitan hacemos 3 desvios con respecto al original, el primero de ellos nada mas salir de Fornells no le hacemos caso y cogemos por la playa y tomamos las escaleras que tampoco nos parece exagerado, la playa casi la podemos pedalaer salvo al final que tenemos que hacer pie a tierra despues de esto un continuo sube y baja 


por la costa muy muy pegado, algunos tramos llevan una valla de madera para evitar caidas y vertigo, pasamos por continuas calas, algunas privadas con su infraestructura para poder pegarse un baño, nada de avituallamiento hasta la playa de Binimel-la donde paramos en un restaurante a reponer agua y tomarnos una coca cola, 




a partir de aqui nos  alimos de la ruta para evita 7 kms que deben ser de espanto y cogemos direccion Ferreires al interior de Menorca por un carril a veces asfaltado marcado como una ruta ciclista que nos lleva a la subida mas fuerte que nos vamos a encontrar en todo el Cami, 



se nota tambien el calor puesto que perdermos la brisa de mar, van a ser uns 10 kms hasta alli y luego otros tantos hastab recuperar la ruta, la vuelta al principio por carretera luego unos camisnos duros nos llevan a la cala de Ets Alocs,
nos sorprende ver a gente hacer kms cargados para llegar hasta la playa, playas que no tienen ningun tipo de servicio, cometemos el error de no parar a reporner en Ferrerires y aviso que sera un tramo duro sin agua, subir y bajarse de la bici constante y por supuesto abrir y cerrar cancelas no pasaremos por ninguna urbanizacion hasta el km 37 que nos aparece como un oasis, Salvador que va por delante pregunta a una chica y nos dice que no hay nada para tomar algo o comprar cuando salindo ya de la urbanizacion nos parce ver unas sombrillas y bingo¡¡ un hotel, 











la urbanizacion muy reciente de casa increibles, pero que casi nos lo pasamos y donde nos comemos unos empaderados, manises que no pueden faltar y unas cervezas sabiendo que lo que nos queda es un paseo hasta Cidudadela por caminos y asfalto bueno.





Ya desde lejos vamos viendo la ciudad y nos acercamos muy comodos con el viento de cola, en la misma clle nos sorprden nuestro hotel antes de tiempo (Alfonso III)y final de etapa.








Duchas reparto de cuartos aqui teniamos dos, salimos antes Antonio y yo, Salvador se quedo un rato descansando, dimos una vuelta hacia el puerto de Ciudadela por sus calles muy agradable aunque hacia aun calor, eran sobre las 5 de la tarde, localizamos nuestro restaurante Cafe Balear recomendado por muchos, y nos tomas unas cañas en otro mas adelante en el puerto un buen rato hasta que llego Salvador y seguimo alli hasta la cena a las 8 de la tarde, sin reserva llegamos los primeros y cogimos mesa fuera, unas navajas, y unas entradas que no recuerdo pues el plato que nos comimos eclipso todo lo demas, un espectaculo y bien regado, el servicio regular pues tienes la presion de la cola eperando para siguiente turno, de vuelta al hotel nos interesamos Antonio y yo puesto que era el sábado anterior al día de San Juan por un cordero, preparado a conciencia para las fiestas, que es velado durante toda la noche. 
Es espectacular ver lo blanco e impoluto que está el cordero y la cantidad de gente que va averlo y todos festejando por las calles y en las casas, aqui finalizamos el dia a muy buena hora para descansar.



Dia 3 Ciudadela-Sto Tomas (44,48 km +1015 4h32- 6h55) Volvemos a levantarnos sobre las 7, la rutina, ducha recoger maletas y dejarlas en recepción y buen desayuno para salir a las 9. 




Atravesamos las ciudad por la calle principal del centro, al llegar a la catedral nos encontramos con el grupo que rodea al portador del cordero del día anterior que están haciendo las visitas pertinentes, lo rodeamos y salimos por carreteras secundarias dirección el cabo d'artrutx e iniciar el litoral sur, este tramo discurre mayoritariamente por asfalto 








y es precisamente ahí cuando Salvador pincha por primera vez, el faro del mismo nombre que el cabo es maravilloso.




 A partir de aquí parece que cambiamos de isla, vamos a cruzar numerosas urbanizaciones con servicios de todo tipo y entre una y otra, maravillosas calas sin acceso para coches, algunas con gente que son llevadas en barcos que hacen de autobús, en la playa de Son Saura no podemos dejarla sin un buen remojón. 

El camino transcurre por el litoral con mucha roca que nos pone a prueba nuestras habilidades que en este punto ya han mejorado mucho, pero la tensión pesa en nuestras piernas y sobre todo brazos, después nos desviaremos al interior con menos piedras pero se unen raíces y terribles sube y bajas, Salvador cae en una de estas bajadas sin consecuencias mas que una raja no profunda en el brazo y la bicicleta vuelve a pinchar. 

Después de este percance llegamos sedientos a un chiringuito en la famosa playa Macarella, desde aquí se ve todo diferente y llegamos a una de las calas que mas nos impresiona por su tamaño, agua y puerto natural Cala Galdana paramos a repostar agua, coca colas y plátanos desde aquí ya encaramos ultimo tramo que siempre nos sobra,seguimos el litoral hasta llegar a una gran playa con bastante gente Playa de Binigaus casi a continuación aparece Sto. Tomas y sus playas. 

Aquí nos quedamos en un apartamento a pie de playa con piscina y buena acogida, tras ducha nos bajamos a por unas alhambras y estrellas con buena conversación con la chica de la bar que nos pone al día de donde nos encontramos, no obstante ya estamos en zona bien conocida por Salvador de otras ocasiones, de allí vamos a la playa, un baño y descanso, justo el necesario pues en seguida salimos a pasear por el paseo marítimo dirección al Restaurante Es Brucs recomendado antes parada para analizar ruta y la del día siguiente en bar a pie de playa. La cena es estupenda bien atendida por paisanos y muy buen precio.



Dia 4 Sto Tomas-Mahon (DISTANCIA 47,65 km +1.248 4:22-7:24)
Este día tuvimos que salir sin desayunar, pues no lo teníamos incluido y a las 8 no había nada abierto en Sto Tomas, al coger las bicis, vimos que la de Salvador se frenaba y es que le cambiaron la rueda y no se la dejaron bien y se frenaba con el freno, después de llamar la ajustamos siguiendo las indicaciones de quien la coloco, cogimos el paseo marítimo dirección de Son Bou roquedales y lugo zona de cultivos y marismas donde pudimos ver los primeros caballos y cerdos del Cami, 



tras los 6 kms llegamos como posesos por un desayuno que finalmente encontramos en una panadería estupenda con unas ensaimadas riquísimas y buen café, reponemos agua y seguimos, subimos 



y bajamos a la Cala de LLucalari donde nos encontramos con un colegio y al menos 200 niños y profeso, a partir de aquí bicicleta al hombro con una fuerte subida por un barranco super húmedo de unos 600 m que nos matan, a partir de aquí vamos por campos y pistas ancha, en ligera bajada, aquí es donde vuelvo a ir al suelo por el exceso de confianza en una de estas bajadas después por zonas de huertas en este tramo nos cruzamos con un par de tortugas, en una de las rectas perdemos el camino pero ademas en una fuerte subida que tenemos que deshacer pero sin mas consecuencias, 

llegamos a Cala en Porter donde volvemos a reponer agua en una tienda junto a la playa, desde aquí nos dirigimos hacia Binibequer, pasamos por una bonita cala Calescoves que estaba vacía totalmente, la mayor necrópolis de la isla, desde allí tras subir y volver a bajar llegamos Es Canutells donde no me resisto a un baño en aguas transparentes, nos tomamos una coca cola, descanso y seguimos por campos de cultivo y pastos hasta la playa de Binissafueller, desde aquí ya todo urbanizaciones cruzándolas a veces por roquedales otras por la misma urbanización, llegamos al curioso poblado de Binibequer bell que imita un poblado de pescadores todo blanco con minúsculas callejuelas, 


seguimos hasta Punta Prima ya estamos en el extremo sureste, aquí saboreamos la finalización pues ya sabemos que no tendremos mucho mas tramos complicados, y nos paramos a media almorzar en un supermercado con mesas contemplando las isla de l'aire y su bonito faro. 








Con el sol pegando y la barriga llena nos enfrentamos de nuevo a un tramo no esperado de rocas y tensión que no apetece la verdad hasta terminar en la cala de Alcafar que tenemos que cruzar, después en una muy fuerte bajada nos lleva eso si la ultima cala antes de Mahon, San Esteban, desde aquí tomamos la carretera y enseguida vamos contemplando la entrada del puerto y sus barcos. 



Llegamos directos al hotel que estaba a 100 m del otro que nos quedamos, este no nos gusto mucho un sitio un poco extraño con mucho trapicheo en la puerta, pero nos dio igual, ducha rápida cervezas varias y dimos la ultima vuelta a Mahon de despedida, antes fuimos a dejar las bicis y el material, cogimos el camino del puerto pero hacia demasiado calor para pasear y nos metimos en un antiguo mercado transformado en centro comercial a comprar sobrasada, ensaimadas y algunos recuerdos, 

por fin me tome mi primer gin tonic de Xoringuer que ciertamente no me gusto, en el primer sitio que vimos junto a la iglesia del Carmen, tomamos unas tostas de sobradas con queso de mahón y miel muy ricas, después buscamos una heladería y probamos la famosa pomada (Xoringuer con granizada) aquí tras agradable conversación con las heladeras pusimos punto final a nuestra aventura, la vuelta al día siguiente sin problemas salimos a las 8 y llegamos puntuales a Sevilla a las 12:30 tras pequeño transbordo en Madrid.





Gran aventura cultural, gastronomica y deportiva muy recomendable, con los días justos la organización perfecta por parte de la empresa Cami de Cavalls 360º aunque necesita buena preparación física y sobretodo buena técnica con el manejo de la bicicleta.