miércoles, 1 de agosto de 2018

CRONICAS DE PICOS DE EUROPA - JULIO 2018






4 de abril de 2018. Mensaje de Nicolás: “Buenos días Quique, ya tenemos fecha para Picos de Europa, 18 a 22 de julio”, “Ok me apunto”. Desde entonces creo que todos comenzamos a tachar los días en el calendario, para mi fue como un niño esperando los Reyes Magos.

18 de julio de 2018. Empezamos la recogida a las 6:10. Salida a las 6:30 horas. Nos dividimos en dos coches: por logística Salvador, Nicolás, Tomás y María van en el primero y Quique, Marta, Borja y Mayte en el segundo y siempre el segundo... siempre, jajaja.

Parada en Monesterio para desayunar

Lo que ocurrió durante el viaje en el coche uno no lo sé, pero en el dos, no paramos de reír, aunque fueron muchas horas no se me hizo más largo que un viaje a Sanlúcar de Barrameda. Fue divertido, entretenido y sobre todo didáctico, Mayte empezó rompiendo el hielo con la ancestral técnica de beber del búcaro, trató de enseñarnos cómo hacerlo de una botella sin tocarla con la boca y sin ponerte perdido de agua. Borja añadía “pues abriendo bien la boca y dejando caer el agua de la botella, a chorro de toda la vida, cómo se enseña a los niños para que no llenen de meteoritos el interior del envase”, (acto seguido y colocando el dedo gordo a modo de puente entre su boca y la botella, procedió a inclinar esta para que el líquido se deslizara sobre su dedo pulgar) el agua corrió y corrió, por su dedo, por su boca y por todo lo demás de dentro y de fuera, jajaja. No pude volverme porque iba conduciendo, pero fue como si lo estuviera viendo, lágrimas de risa incontenida. Aún sigo esperando que me haga una demostración para que pueda verlo con mis propios ojos, pero imagino que mojará muchas camisetas antes de volver a hacer una demostración pública. Gracias Mayte por ese viaje en coche que no olvidaremos. Lo demás que ocurrió en el otro coche “se queda en el otro coche”.
 La primera parada para desayunar la hicimos en Monesterio, restaurante Mallorca, y la primera foto (¡menuda foto!), mejor borrarla. Ya empezamos a echar de menos a Antonio, que a última hora y por tener un jefe tan simpático no pudo venir (Antonio no te preocupes repetimos cuando quieras y tu pones la fecha y la cantimplora).

Casa Cofiño
Por recomendación de Tomás paramos para comer en el Restaurante Casa Cofiño en Caviedes. Como siempre un acierto, no olvidar pedir el cocido montañés. Marta aprovechó para comprar unas alubias negras del lugar para su hermana (la recomendación del cocinero es cocerlas a fuego lento durante un porrón de horas). Marta, no olvides invitar a los amigos si salen buenas.




Parking de Poncebos
17:30 hs Llegamos al parking de Poncebos, donde se puede coger el telecabina, nos cambiamos, reorganizamos las mochilas y comenzamos la subida a Bulnes: agua, verde, montaña, cabras, ¿que más se puede pedir? Salvador delante, el resto detrás.




Canal del Tejo
19:30 hs En Bulnes, primera parada en la Ermita de la Virgen, hicimos unas ofrendas y rezamos (gracias a todos por lo que ya sabéis). Ya en este primer ascenso pudimos ver que Nicolás no necesita sherpa, puede con su mochila, la de Marta y la de María (y si hace falta también carga con el burro). Por supuesto, también iba cargando con algunas de las seis botellas de buen vino que trajo Salvador.
Puente de Colines en Bulnes
Por la noche, cenorrio en “La Casa del Chiflón”: ensalada, albóndigas caseras con papas y postre. Recomendaciones; rebañar el plato si quieres que la cocinera no te atice con el rodillo de madera.
Después, Borja al albergue, bien acompañado de su piolet y durmiendo con un ojo abierto para no salir oliendo a pecho de montañero, el resto a nuestras fantásticas habitaciones con vistas al río. Nicolás durmió bien, como siempre, aunque estaría soñando ya con ese pedazo de regalo que poco antes le habían anunciado Marta y María, “su segundo ascenso al Picu Urriellu pero esta vez por la Vía Cepeda”. Esa noche otros pasaron miedito, el denominado “Rambo de Cantabria”, del que tanto estaban hablando en las noticias, tras refugiarse en Picos, fue detenido a la una de la madrugada cerca de Bulnes tras herir de bala a un guardia civil y disparar más de veinte veces.

19 de Julio. Tras desayunar en “el Chiflón”, rápidamente iniciamos la marcha dirección al refugio de Cabrones, el más inaccesible de toda la Península (desnivel 1.393 mts). Un recorrido fantástico para poner a prueba el material y las capacidades de cada uno. Comenzamos el ascenso a las 8:30 am. Salvador de primero infatigable, nos empuja desde “alante” a pesar de la llovizna y la niebla.

Bulnes


Picos nos dejó entrever su belleza, la verticalidad de las paredes se perdían entre la niebla, haciéndonos minúsculos ante su grandeza.

En el primer trayecto, los helechos y la tremenda humedad bochornosa de los “Llanos de Tornu” evocaban un puro ambiente tropical, para enseguida comenzar la pendiente que nos lleva por el “Canal de Amuesa”.

Fuente justo antes del los LLanos de Tornu











Nuestros primeros invitados, un grupo de tritones en la fuente situada próxima al collado de cima, donde aprovechamos para rellenar las botellas de agua.







Canal de Amuesa



  
Un poco más arriba, alcanzando ya el collado donde las vacas pastaban alegremente en su pradillo, paramos para reponer calorías: frutos secos, barritas y agua, que fue sabiamente acompañada con un poco de vino de la bota de Nicolás y Tomás.




Majada de Amuesa

Zona con cuerdas fijas






Continuamos hacia el refugio; avanzamos hacia la primera trepadera protegida con cuerdas, fácil pero no te resbales por favor.
Algunas zonas mas técnicas




Neveros con buena huella


















En el vértice dos corredores de montaña nos esperaban, frescos como lechugas y con ropa de playa, venían de correr 30 km (y otros tantos que les quedaban).




Por fin a las 15:00 h llagamos a “Cabrones”. Desde la puerta del refugio no se alcanzaba a ver la letrina que estaba a poco más de 40 metros, así que del resto ni hablamos.
Lo primero que nos encontramos del Refugio



 Una pena no poder ver lo mejor de Picos, ya que la densa niebla lo impedía.


Tras reponer algo de fuerzas y por consenso, decidimos intentar Torre Cerredo, Mayte se quedó en el refugio para hacerle más amena la estancia al guarda y a una pareja de tortolitos que estaban muy tristes (seguro que les hizo pasar una tarde genial).



Refugio de Cabrones preparados para salir a Torre Cerredo


Primera subida fuerte
La aproximación a Torre Cerredo fue muy montañera (598 mts de desnivel), con trepaderas, neveros, cornisas…

todo acompañado de la correspondiente niebla. Para hacerlo más interesante, el tiempo de ejecución muy limitado y con los track de los GPS algo desajustados. La actitud de María y Marta, más fuertes que jabatos y con más decisión que algunos de nosotros.








Tras llegar a la base vislumbramos varias cumbres, con serias dudas en ese momento de cuál era la nuestra, primer momento crítico: 6:30 de la tarde, intentar la cumbre en grupo al menos nos llevaría entre 30 y 60 minutos y al menos dos horas para regresar al refugio, a todo esto mal tiempo, niebla…
Un bonito rebeco que nos observa arriba
Jou negro









y se van escuchando truenos de fondo, finalmente y después de pensar “muy muy poco”, decidimos regresar, ya habrá otras ocasiones.





Borja decide intentarlo en solitario -segundo momento crítico- el grupo ya no es grupo, aunque esto lo dejamos para otro debate.


Finalmente, Borja alcanza su tan ansiada cima (poco después reconoció que hubiera sido una locura, por no decir un marrón, haber subido al grupo), fue un destrepe muy expuesto y con gran dificultad.

Cada paso un metro, trepadas...

Al final la lógica imperó en el grupo, Borja como buen legionario no se amedrantó ante los elementos, ¡¡¡Arriba España!!!, un poco más adelante y tras haber gritado ¡CIMAAA...! Borja alcanzó el grueso de la tropa que hábilmente Tomás había estado orientando con su GPS de muñeca.


Con el culo “apretao” corrimos hacia el refugio, los truenos no dejaban de sonar entre la niebla y no hacía mucho, dos montañeros próximos a nuestra ubicación habían sido fulminados por un rayo, - esto es para darle un poco de emoción- pero RIP.




Muchos neveros dificiles de esquivar
Borja en la Cima de Torre Cerredo
Aqui nos volvemos con Torre Cerredo al fondo











20:40 hs Llegados al refugio, Mayte que había velado por nuestro bienestar, convenció al guarda para que nos retrasara la hora de la cena (gracias Mayte).

Cena animada en el Refugio de los Cabrones

Algunos llegamos calados de cintura para abajo, los pantalones convert the North Face, son muy buenos para un paseito por el Parque de María Luisa, pero sobre el terreno se calaron hasta los calzones, y las botas de Gore tres cuartos de los mismo, aunque ésta no sé si por condensación. Un día completo, casi 13 horas de pateo en plan rebeco, “ahora parriba, ahora pabajo”.


Estudiando la ruta del dia siguiente
Durante la cena en el refugio, aprovechamos para echar un vistazo a los planos y programar el camino a Urriellu; todo ello tras dar buena cuenta de ese fantástico queso de trufas que tan acertadamente trajo Salvador.


Para las Crónicas quedan las palabras de Borja “lo que pasa en la montaña se queda en la montaña” y “lo que pasa en Cabrones se queda en Cabrones”, (al menos eso ocurrió en el WC a pedales del refugio, todo quedó allí).


Primera noche de refugio, un desastre, hora de apagado de luces las 23:00, yo que soy de puntualidad inglesa espero al último momento, fatídica decisión, pues apagaron luces a las 22:45 y me cogió fuera de juego.
Una vez metidos en el zulo donde estaban los colchones fue imposible recolocar en condiciones el edredón: éste se me hizo un “gurruño” y dormí hecho una alcayata, aunque creo que no fui el único.

Por la noche y a pesar de las tripis de Marta, con un ojo abierto en lugar de contar ovejas conté orinadas, aún recuerdo el orden por el que fueron saliendo, primero María, después Marta, Salvador…. a mi me tocó a las 6:20 de la mañana donde aproveché para grabar un vídeo de la rasca que hacía.


20 de julio. Tras el desayuno y una rápida organización de mochilas, iniciamos la marcha hacia el Refugio de Urriellu, pero no sin antes haberme apañado unas polainas de fortuna con unas bolsas de basura.
El día tal y como se esperaba, niebla , lluvia y con poca visibilidad.

Primeras rampas
La sonrisa no se pierde

oghhh


Brecha de los cazadores
 GPS en mano, iniciamos de nuevo el “ahora parriba, ahora pabajo”, camino sin grandes problemas, salvo una chimenea según algunos o un diedro según otros, de poca dificultad, pero algo expuesta en el primer tramo de bajada.




Como había que justificar y dar uso a las cuerdas que llevaba Borja aprovechamos para que Mayte bajara asegurada, no obstante, hay que reconocer que bajó sin problemas, el resto unos hachas y María una máquina.

Nicolas dispuesto a despeñarse


Nicolás quiso acortar por un acantilado, pero los que iban por delante se lo impidieron (¡menos mal!), sino aún estamos recogiendo pedacitos; lo increíble es que iba totalmente decidido. Nicolás, está claro que a tí no hay obstáculo que te detenga.


el fantasma del picu

A pocos metros del refugio la desorientación nos despista, confundimos el Picu con no sé qué montaña. La visibilidad es nula. Continúa la niebla y la lluvia.
Separación del grupo

13:30 hs. Por fin llegamos a Picu, pillamos una mesa y aprovechamos para comer mientras secaba algo la ropa, una hora después, Salvador, Tomas, Mayte, Marta y María partían para Bulnes y después a Llanes.
Tentempie en el Refugio de Urriellu



Descenso hasta Bulnes por Pandebano


Nicolás, Borja y yo nos quedamos con la esperanza de que despejara para hacer la Vía Cepeda al día siguiente; como siempre las despedidas tristes, pero con la esperanza de vernos en pocas horas. (Lo que ocurrió en el otro grupo “se queda en el otro grupo”).




Por la tarde y para matar el tiempo, Nicolás dió unas lecciones de dominó a Borja y a otra pareja de montañeros. A las 20:00 la cena, ya acompañados por nuestros guías, Kiko Cerda y Chechu, dos genios de la montaña (Kiko compañero de algunas aventuras de Iker Pou Azkarraga, uno de los referentes de la escalada, en 2009 aperturó la vía más difícil a nivel mundial en Picu - 9a ).

A las 23:00 hs se hace el silencio en el refugio, un aroma a pies y otro tipo de hedores envuelve la osera. El que puede, duerme.






21 de Julio. A las 5:20 hs de la mañana comienza la jornada: un desayuno rápido y a las 6.00 hs estamos en marcha, con los frontales encendidos atravesamos algunos neveros en la aproximación a la base de la vía.


Sobre las 7:30 estamos con los pies de gatos enfundados y subiendo hacia la cima. Somos los primeros, algo muy importante si no quieres parar alguna piedra con el casco, cosa que pudimos constatar en varias ocasiones.

Borja y yo íbamos los primeros con Kiko, Nicolás en cola para ascender con Chechu; por delante ocho largos para disfrutar, la Vía con un nivel entre III y V+ (teóricamente asumible para los tres), pero como pudimos ver, en el último largo un paso de V+ de enorme dificultad en la zona de rompe tobillos, como dicen los Asturianos, un V+ de Picu, algo infranqueable si no llega a ser por la cinta colocada estratégicamente para mano derecha por Kiko, a pesar de todo, Borja voló debido al olvido de soltar un friend, lo que le produjo por agotamiento el baile de San Vito en la pierna izquierda, derivando en un colapso total de sus bíceps con la consecuente caída.


Unos metros más arriba llegamos a la última reunión, un pequeño hueco que debíamos atravesar con los pies por delante, y que señalaba el final de las cordadas. Reorganizamos el material y continuamos hacia la cumbre, unas cuantas trepaderas y a las 12:20 hs alcanzamos la “Cima del Picu”.










Llega el momento de las fotos, primero con la bandera de la legión, luego con mi camiseta amarilla de Sehop, no puedo contenerme y los ojos se me empañan, así que me ajusto bien las gafas de sol, no es solo el Picu, son muchas cosas que para mí quedan, miro al cielo y rezo en silencio. Espero que este sea el inicio de una nueva etapa.


Borja y yo en la cima del Picu
No puedo dejar de contar el Chenoa que me hicieron en la cima y que tanto empeño tenía Borja, de que dejara constancia, pero eso lo dejo para que lo cuente Borja que no paró de reírse mientras en postura de esprint de salida mi mano quedaba suspendida y ninguneada en el aire. Insistimos a Kiko para esperar a Nicolás y disfrutar con él de la cima, misión imposible, Kiko lo tenía muy claro, había que bajar.

En la reunión del primer rapel de bajada coincidimos con la llegada de Nicolás a la última reunión. A una distancia considerable algunas fotos y voces de felicitaciones, Nicolás continúa hacia la cima y nosotros iniciamos la bajada.


En cuanto a escalada puedo decir que todo el mérito es para Nicolás, con una única subida en su currículum y unas nociones básicas se atrevió con la Cepeda, ocho largos y con un paso de Vikingos en el último.
Nicolas en la cima del Picu

A las 15:15 hs nosotros llegamos al refugio, sobre las 17:00 Nicolás, con el tiempo justo para picar algo comenzamos el descenso hacia los coches pues Kiko se ofreció para acercarnos desde Sotres a Poncebos, nos ahorra casi 3 horas de caminata. Total desnivel acumulado en los cuatro días unos 4.500 m. Aprovechamos para alguna foto con el Picu al fondo y un selfie con una amiga de pelo castaño y ojos negro azabache a la que nunca podré escribir pero que nunca olvidaré.


Llegada a Bulnes empapados

Vistas del Naranjo desde el mirador













Entre tanto en Llanes Salvador, Tomas, Mayte, María, Marta se estaban pegando un pedazo de homenaje a base de chuletones, cachopos, fabes, percebes y otras viandas acompañados de tinto y sidra, todo por gentileza de Salvador

Homenaje en el Cabañon de Naves

21:00 hs Llegada a Llanes, bueno una zona urbanizada algo apartada, nos alojamos en un chalecito morado con habitaciones a juego (a mí me tocó la rosa). La parcela, con huerto y 10.000 m2 de césped, menudo castigo para el jardinero.
En Llanes
Naves


Nos dimos una merecida ducha y último homenaje en “La Xagarda”: cerveza, vino, sidra, cachopo, pulpo…. Hago entrega a cada uno de los montañeros de una piedra de la Cima del Picu Urriellu, servirá de recuerdo de esta inolvidable aventura. María y Marta no le quitan ojo al camarero, un bombón.


1:30 hs de la mañana, como despedida de la cena un gaitero le tocó cumpleaños feliz a Nicolás (María no estaba para celebraciones, seguía pendiente del camarero). Pagamos y dejamos una buena propina, pero como no nos invitaron a chupito lo pagamos con ésta (una pena para el bombón que no tenía culpa de nada y nos aguantó toda la noche).



Última noche. En mi habitación rosa, no consigo conciliar el sueño, así que le hago un video en gallumbos a Borja, se lo mando en privado y lo borro.






22 de julio. me levanto temprano y doy una vuelta por los alrededores, muchos peregrinos haciendo el camino.

Foto de familia en la casa de Poo
En la Xagarda desayunamos unas tostadas con aceite, tomate, ajos y perejil (mi desayuno ideal); no apto para grupos salvo que como hicimos, todos desayunen lo mismo. Tras organizar los coches y apretar las mochilas en el maletero nos hacemos unas fotos con la casera y partimos. Para comer paramos en Béjar, “Mesón El Bosque”, que acertadamente recomendó Borja.
20:15 hs Llegada a Sevilla.
El Bosque en Bejar


Como ya dije, inolvidable viaje en la mejor de las compañías y que será difícil de mejorar, gracias a Nicolás “nexo del grupo, Salvador “empujando desde alante, siempre el primero abriendo camino”, Tomás “ la logística, imprescindible para cualquier aventura”, Borja “ el legionario en calzones”, Mayte “ con los pies en el suelo”, Marta “ todoterreno”, María “ una osada y máquina infatigable” y Yo “ Quique”, un compañero agradecido de haber podido participar de vuestra compañía y haber podido conoceros mejor.




Difícilmente se pueden encontrar mejores amigos. Para los que fallaron a última hora: Antonio, esperamos verte en la próxima con tu cantimplora de Dora, para el resto de Cimas de España, igualmente espero veros en la siguiente y, como no, dejo para el final a mi querido amigo y mentor en el grupo Don Pedro Domínguez a quien eché especialmente en falta y que igualmente espero ver en la próxima aventura.

Sevilla, 24 de junio de 2018
José Enrique Flores Llopis
Servidor

CRONICA COMPLETA EN PDF

https://es.wikiloc.com/rutas-alpinismo/torre-cerredo-27372706




Notas:
En consideración para el que quiera repetir en las mismas condiciones, dejamos unas indicaciones del material y equipación que deberíamos haber utilizado, como siempre algunas cosas faltaron y otras sobraron.
En los refugios facilitan calzado y se pueden organizar cenas y desayunos.
Material
− Mochila de 40 L con funda
− Documentación y dinero
− Crema solar
− Gafas de sol
− Gorra y buff
− 3 calcetines (30% lana 70% sintético)
− 2 camisetas técnicas
− 1 camiseta de algodón para dormir
− 3 slips nada de algodón
− 3 sujetadores
− Forro polar técnico
− Cortavientos gore
− Pantalón, mejor convert
− Pantalón impermeable
− Frontal
− Botas con gore y suela vibram
− Sacos de dormir
− Bastones
− Casco
− Navaja
− Brújula y plano o Gps
− Móvil, cargador y batería de recarga
Aseo
− Toalla pequeña
− Cepillo dental
− dentífrico
− peine
− Monodosis de Champú y jabón
− Clinex
− Desodorante
Botiquín (al menos uno del grupo)
− Analgésicos
− Crema hidratante
− Compeed
− Manta térmica
− Tapones oídos
− Sales para disolver en agua
Alimentación
− 1 litro de agua
− Barritas energéticas
− Frutos secos
− Otras viandas, si no se come en refugio.



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